
la adoración de un sumiso hacia su Amo no es algo excepcional o extraño en el bdsm, más bien al contrario, debería ser la norma. es una muestra de devoción y sumisión, de obediencia y entrega. esta es la visión que deberían tener todos los Amos de sus esclavos y esta vivencia es lo que tendría que hacer todos los esclavos al encontrarse con sus Amos. es una situación de complementariedad perfecta: uno adora, el otro es adorado.