último día en fuerteventura por cuestiones de trabajo. por la mañana el objeto tuvo que atender a la compañera que se puso enferma, así que no pudo hacer lo mismo que los otros días, al menos no tanto tiempo. cuando terminamos el trabajo volvimos al hotel donde ella se iba a quedar, el objeto recogió sus cosas y fue al aeropuerto a coger el vuelo. llegó antes de lo previsto pero estaba muy cansado. curiosamente estos días apartado de su "realidad" cotidiana le han servido mucho al objeto para marcar distancia y tranquilizarse bastante ya que la última semana había sido muy humana, excesivamente humana para el objeto. paradójicamente estos días no ha podido estar aislado, al menos no tanto como hubiera querido pero al meterse en la habitación ha sido como entrar en la mazmorra.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.