bajó del escenario todo sudado. había sido un concierto espectacular. cuando pasó por delante suya, el técnico de sonido no pudo evitar fijarse en sus pantalones de cuero. cuando levantó la vida se dio cuenta que el cantante lo había pillado y no pudo negar lo evidente. tenía una sonrisa maléfica en la cara. se sintió de pronto indefenso y supo que obedecería todo lo que dijera esa noche, y no porque fuera su jefe.