mi Señor conoce a su objeto mejor que el objeto mismo. siempre sabe lo que necesita y lo que le hace falta. y mi Señor ha decidido que hoy le hace falta al objeto estar sin jaula, como castigo, como aprendizaje, como enseñanza. no hay nada que decir, no hay nada que objetar, solo vallar y obedecer. ahora estas palabras salen del objeto con toda normalidad  pero no puede dejar de pensar en alguien ajeno a este mundo que los lea; le debe parecer algo enfermizo. puede que se lo parezca. el objeto se debe a lo que es y a quien pertenece que no es otra persona que mi Señor.

por la tarde el objeto tuvo una tutoría con botas, con el otro esclavo de mi Señor. fue como suele ser, una conversación intensa que duró una hora y que sirvió para ir desmontando poco a poco las ideas preconcebidas y que le han servido hasta ahora. la tutoría se centró en que hasta ahora sus razonamientos, pensamientos y juicios había servido pero en su nueva vida de esclavo ya no son útiles. emitimos juicios y valoraciones como humanos, algo que no tiene sentido siendo un esclavo. el entrenamiento consiste en eso, en ir cambiando poco a poco  toda esa serie de cosas. es casi un entrenamiento más psicológico que físico porque el segundo puede producirse pero es el cambio en cómo ves el mundo el cambio realmente importante y significativo. eso es lo que te da la esclavitud, una nueva forma de ver y mirar el mundo, una nueva forma de vivirlo.

la tutorías ayudan al objeto a dar forma a lo que vive, a su recorrido por la sumisión para que otros puedan darle nombre a lo que el objeto tuvo que recorrer guiado por el Amo, creando todo un nuevo lenguaje para dar nombres a experiencias que eran nuevas.

también hoy ha compartido en el grupo una idea que le va rondando desde hace tiempo: crear un espacio donde los inferiores pudiéramos encontrarnos y dialogar sobre qué significaba ser esclavo, de los problemas a los que nos enfrentamos; etc. la duda que planteaba el objeto es si este grupo sería exclusivamente de esclavos y sin que los amos tuvieran acceso  o si pudieran leer las conversaciones. como inferiores no tenemos derecho a la intimidad pero sí están pendientes o tienen acceso puede que coarten la participación de los inferiores, viciando el motivo inicial de la iniciativa.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.