en el bdsm lo implícito y lo explícito se combinan. a veces se complementan y a veces se superponen. el simbolismo es tan rico como para hacer posible comunicar sin tener que pronunciar palabra. pero no siempre es así, o no siempre se puede hacer así. llega un momento en que hay que hablar y no dar por sentado nada. es lo que se llama negociación, y si la relación va a durar más que un simple encuentro fortuito, la negociación se hace indispensable. puede haber mucho cuero, muchas botas, mucho latex pero eso no impide la palabra, antes al contrario, la hace necesaria.