el objeto está de vacaciones desde el viernes, sin embargo hoy ha ido a trabajar porque lo convocaron a una reunión en el trabajo. vinieron sus jefes de tenerife y algunos cargos de otras unidades y se realizó la reunión. este objeto es muy consciente de que es inferior a cualquier humano pero tampoco puede hacer oídos sordos al hecho de que hay humanos que son malos y en los que el ego está tan presente que han dejado de ser ellos mismos. la cuestión es que, ante sus subordinados, un jefe produjo, con su discurso, un montón de vergüenzas ajena. se suponía que era una reunión de coordinación y ante sus propios subordinados quedó en ridículo, más aún ante jefes que estaban por encima de él. el objeto no deja de extrañarse ese comportamiento y cree que es fruto de un ego desmedido que te hace creer que vas a quedar bien haciéndote pasar por el mejor y que al final provoca que hagas el más profundo de los ridículos.
después de la reunión, y por supuesto con permiso del Amo, el objeto fue a comer con dos compañeras y los tres coincidimos en que su comportamiento había dejado mucho que deseas. todo fruto del ego.
en circunstancias así el objeto agradece siempre al Amo que le haya vacunado contra el ego. es cierto que a veces necesita un refuerzo de la vacuna pero es algo a lo que mi Señor siempre está atento y dispuesto a evitar que el objeto caiga en eso.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.