tal como era de esperar, después de una jornada muy humana como la de ayer, se siguió una jornada muy sumisa y en subspace. es como si tuviera que compensarse y equilibrarse el universo, como si todo tuviera que volver a ponerse en su sitio después de un desajuste, de un inicio de caos. el orden se restaura en silencio y una profunda actitud de sumisión, estando muy pendiente de mi Señor enviándole mensajes y poniendo todo bajo sus botas. el objeto ha experimentado la complementariedad entre Amo y esclavo. cuando más actúa uno como lo que es, más y mejor se siente el otro. el Amo debe ser Amo y el esclavo, esclavo, y cuanto más Amo es el Amo mejor se siente el esclavo y viceversa.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.