en el aeropuerto a punto de coger un avión para madrid y servir a mi Seor, y al puto. este lleva unas semanas de viaje con su familia por europa y mañana estará en madrid y el objeto lo conocerá en persona. será el primer tutorando a quien conozca y la Casa de mi Señor estará completa por primera vez. siempre es un placer, una necesidad realmente, ir a servir a mi Señor y agarrarme a sus botas. en este caso aún más por todo lo que ha pasado últimamente. la esperanza es que ocurra como en otros viajes, que el objeto vuelva renovado y lleno de energía par afrontar lo que queda antes de las vacaciones, que es bastante.
el objeto ha pensado mucho últimamente en sus herramientas para afrontar situaciones como estas, como la que está viviendo. al final son herramientas que uno adquiere y recopila para momentos como este, momentos bajos. uno no necesita una caja de herramientas cuando está viendo la tela o jugando al tenis. la necesita cuando está haciendo un trabajo. pues aquí igual. si está bien no necesitas estar herramientas y el objeto está bien pero parece como si la amenaza de volver a caer estuviera ahí. desde luego hay trabajo personal por hacer, curro que realizar, no con nadie sino con el propio objeto.
al llegar a madrid el objeto fue al centro porque mi Señor tenía cosas que hacer y el objeto pudo realizar el recorrido de rigor. primero fue a berkana y compró algunos libros de estudio, con el permiso previo de mi Señor por supuesto. luego fue a buscar el cuaderno que mi Señor siempre regala a su objeto en todos sus viajes y que es donde escribe el diario y luego fue a la tienda fetiche. allí compró un collar de cuero para el puto. mañana va el objeto a conocer al puto y por fin la Casa del Señor estará toda junta. como esclavo se merece un collar que lo señale y lo marque como lo que es, una propiedad.
ya hace mucho calor, el objeto lleva levantado desde la cuatro de la mañana y las botas están haciendo estragos, así que el objeto entró en un bar climatizado y estuvo allí un buen rato, siempre controlado por mi Señor. de vez en cuando decía al objeto la calle en la que estaba y que sabía porque tiene geolocalizado al objeto.
de allí fue a casa de mi Señor donde llegó a eso de las cuatro. el Amo ordenó al objeto que se echara un rato y lo dejó dormir, no sin antes ponerle los grilletes. el objeto se despertó en varias ocasiones y notó su cuerpo completamente relajado, algo que hacía tiempo no sentía.
el Amo despertó al objeto cuando creyó, siempre acertadamente, que había descansado, y lo llevó al baño donde le ordenó que se pusiera las botas altas de montar y le ató las manos a la espalda. luego hizo lo mismo con las botas y empezó a follarle la mente como suele hacer y siguió hasta que se corrió. allí es donde tiene el aire acondicionado y es el lugar más fresco de la casa y donde mejor se está. fue rápido porque estaba muy excitado. hace mucho calor y hacía tiempo que no servía a mi Señor.
después de liberar al objeto le permitió estar cerca del aire leyendo, algo que el objeto no puede hacer tanto como quisiera. después de cenar el objeto pudo leer todavía un poco más y se acostó, siempre bajo el control y las órdenes de mi Señor, en la celda, sobre la fina colchoneta que es como dormir en el suelo.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega