usar a tu esclavo como desees no es un privilegio, es un derecho. los privilegios los concede alguien, los da, los cede, y los esclavos no hemos cedido ese poder a un Amo. le hemos dado todo el poder, es cierto, pero para hacernos los mejores inferiores posibles, los sumisos más eficaces y eficientes, los servidores más útiles. una vez dado ese poder el Amo lo convierte en derecho y el esclavo, dependiendo de los límites que haya negociado, no puede rechazarlos, no anularlos. en cierta medida se convierten en derechos naturales del Amo. por eso hay que ser cuidadoso en la negociación y a quien te entregas, porque ahí es donde éticamente, el Amo debe poner los límites. dentro de estos tu misión es obedecer, y hacerlo ciegamente, con la confianza siempre de que todo lo que hace lo hace por tu bien, incluso aunque no lo comprendas.