el objeto tenía trabajo por la tarde, pero afortunadamente no tuvo que coger un avión ya que era en su propia isla. por lo tanto por la mañana estuvo en casa y por la tarde fue a dar la formación. estuvo bien y se sintió a gusto. no fue mucha gente pero la que acudió participó muchísimo. la verdad es que el objeto está sintiendo el viaje de ayer. pasarse todo el día fuera de casa, en otra isla, yendo temprano por la mañana y regresando tarde por la noche es un palizón, pero todavía merece la pena para el objeto porque le compensa ver la reacción de la gente y pensar en el posible efecto positivo que su trabajo pueda producir.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega