si el objeto tuviera que usar una sola palabra para definir lo que le atrae de un Amo, lo que cautiva su atención, lo que hace que le tiemblen las piernas, esa palabra sería Su Confianza, así, en mayúsculas. un Dominante desprende una energía que lo rodea y que los sumisos detectamos casi inmediatamente. se canaliza en su forma de mirar, en su forma de sentarse, en su forma de caminar. se desprende de toda su persona. muchas veces ha comentado el objeto que el cuero y las botas lo que hace es amplificar esa energía y enviarla en todas direcciones de forma que los inferiores podamos percibirla. ante un Amo natural un inferior no puede sino inclinar su cabeza y someterse, obedecer. la única excepción es si pertenece a otro Amo, por supuesto. si no fuera así sería muy difícil para un sumiso natural resistirse. por supuesto esto no implica no negociar o no tener la aceptación previa del sumiso. una cosa es reconocer la Superioridad de un Amo y otra diferente someterte al primer Amo que se presenta, que puede que parezca un Amo natural pero que no lo sea. en cualquier caso no hay un certificado de autenticidad, una denominación de origen que decida o establezca qué Amo es auténtico y cuál solo está haciendo una pose. parte de nuestro entrenamiento como sumisos sin Amo es detectar una cosa y otra e intentar dilucidar ante quien estamos.