el objeto estaba en el aeropuerto para comenzar un nuevo viaje de trabajo de dos días a tenerife, el último de este tipo por cierto, y fue al baño. comenzó a orinar, sentado por supuesto, y la piel del escroto comenzó a picarle muchísimo. la tenía irritada y no se había dado cuenta. afortunadamente había traído las llaves en caso de emergencia. siempre viaja el objeto con una copia de la llave de la jaula por si acaso. se la quitó y efectivamente había irritación. inmediatamente el objeto lo puso en conocimiento de mi Señor que le ordenó que estuviera sin ella un par de días hasta que se curara, que posiblemente era por no haberla secado bien. al objeto le causó mucho malestar e inquietud. estar sin jaula es un estado antinatural para el objeto. desde fuera pudiera parecer que es un respiro, o un descanso de la castidad, peor en realidad la castidad del objeto no es algo añadido, un plus del que el objeto pueda o deba descansar, es algo constitutivo del objeto, de lo que es, de su lugar en el mundo, del sentido de su existencia.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.