es cierto que el hábito no hace al monje, pero ayuda a identificarlo. el principal problema de los normales es que consideran la desigualdad como valor. hay alphas y betas y los primeros son mejores que los segundos. en el bdsm no es así. todo Amo natural reconoce y valora a un sumiso que se entrega sin condiciones, completa y absolutamente. produce respeto, al igual que provoca vergüenza un mal Amo que no sabe tratar a su esclavo, o que es tan orgulloso y se deja llevar tanto por el ego que no es capaz de dominarse. en el bdsm la apariencia es importante, por eso somos fetichistas y si no fuera así no llevaríamos botas, cuero y latex, pero es la actitud y la forma de enfrentarte a la vida lo que marca la diferencia, no tu estética.
