el objeto estuvo en silencio todo el día, centrado, aislado del mundo, casi sin ver ni hablar con nadie, a pesar del día que es. hoy es víspera de reyes y todo el mundo parece haberse vuelto loco saliendo a la calle para comprar las últimas cosas que se les han olvidado o para intentar encontrar gangas. porque mañana, al despertar, es cuando se encuentran los regalos en españa, no el día de navidad como en el mundo anglosajón. mucha gente aprovecha para darse la gran fiesta y pasar hasta la madrugada por ahí. en algunos lugares es legendario. todo esto le resulta al objeto extremadamente lejano, ausente, como si no fuera con él, porque de hecho no va con él. al convertirlo en un objeto mi Señor lo ha sacado del mundo humano y lo ha transportado a otro nivel diferente. no siempre consigue el objeto mantener así, pero lo intenta todo lo posible.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.