-Sabías que eso no iba a durar. aquello no era una conversación. Él hablaba pero no podía responderle con las manos esposadas a la espalda y aquella enorme mordaza dentro de su botas. -Nuestro acuerdo era para que te entrenara y cuando estemos listos, te vendería. intentó abrir siquiera la boca,o todo fue inútil. incluso los gruñidos eran distantes y sonaban lejanos. -Ahora es el momento. Me han pagado un bueno dinero por ti, así que podré mejorar la mazmorra y empezar con otro. intentó protestar con los ojos , que abrió mucho, pero parecía no darse cuenta. -Bueno, que tengas un buen comienzo en tu nueva idea- dijo pasándole la correa a su nuevo Amo, que tiró de él haciéndolo caminar con los pequeños pasos que los grilletes de sus piernas le permitían. lo había dicho que le esperaba una celda oscura en un sótano en una zona rural, que lo había comprado un Amo sádico que le torturaría y lo mantendría apartado y aislado del mundo. cualquier otro hubiera entrado en pánico y habría intentado escapar. él no sabía como bajar su polla que estaba dura como una piedra.