el objeto también tenía clase del master mañana y tarde, aunque la clase fue decepcionante, muy decepcionante. tenía muchas ganas de esa clase concreta. al final el objeto se desconectó a media clase porque ya no podía aguantar más. mi Señor siempre ha estado ahí, siempre está ahí, pendiente y presente. no hay forma de escapar de Él, de huir de Él, de no tenerlo presente. siempre está ahí, incluso cuando no está físicamente cada día el objeto suplica permiso para comenzar el día y este no comienza hasta que Él no da permiso. así es la existencia del objeto, y no puede ser de otra manera. esta semana ha sido dura y la que viene se presenta igual así que el objeto tendrá que concentrarse y hacer esfuerzo para mantener la existencia intacta.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega