todo su cuerpo estaba bañado en sudor. lo habían desnudado y solo tenía puesta la jaula de castidad. los brazos le ardían de sujetar el cubo con agua. de sus asas salía una cuerda que, por medio de una polea, tenía atada alrededor del cuello. cada vez que el cansancio hacía que bajara el cubo tensaba la cuerda y notaba que empezaba a faltarle el aire. si dejaba caer el cubo acabaría colgado sin que sus pies tocaran el suelo.