
el placer de un esclavo es servir a su Amo, de la forma en que Él desee. es la razón de su existencia porque para eso le han puesto el collar, para eso le han atado y para eso está de rodillas. este esclavo es un buen esclavo porque ya tiene en su cara la marca de su servicio, la leche de su Señor. al objeto le resulta extraño que se agarre su apéndice hinchado por la excitación. debería estar enjaulado pero no es el objeto quien debe decir a un Amo como tratar a su esclavo. tal vez le guste así. tal vez tenga algo oculto preparado para él, o sencillamente le deje disfrutar sin límites. lo interesante es que nada de eso depende de él.