
el sexo es el sexo, y por mucho que intentemos conceptualizarlo y espritualizarlo, o convertirlo en algo protocolizado, pocas cosas son comparables a una buena mamada o una buena follada. y que nadie se eche las manos a la cabeza, porque es así. aún recuerda el objeto cuando se formó un grupo de leather social en madrid y algunos afirmaban que había que desvincular el cuero de ese sexo pervertido y vicioso con el que siempre se había relacionado. el cuero es la piel del cuarto oscuro y los bares leather no son precisamente patios de colegios de monjas. cuando te arrodillas para lamer las botas de tu Amo no estás haciendo precisamente una práctica higiénica, porque es una contradicción limpiar con tu lengua aquello que ya está limpio. lames para limpiar y limpias para honrar. cuero y "vicio" deben ir unidos, deben estar juntos y deben relacionarse estrechamente. para biempensantes, conservadores y puritanos ya tenemos a los vanilla. porque lo que para ellos es vicio, para nosotros es virtud.