
la vida de un esclavo debe estar regida por los rituales, por la rutina, por la estructura, por el orden. pensar qué hacer, tener que decidir a donde ir o en qué ocupar el tiempo se vuelve una tarea imposible. el Amo de este esclavo lo tiene claro, le ha ordenador presentarle el café matutino y al mismo tiempo llevarle la correa que hace de forma simbólica de entrega diaria. el esclavo está desnudo pero no lo está, está vestido con el traje de la sumisión y la obediencia producida por las pinzas y la jaula de castidad.