ahora la existencia del objeto ha entrado en otra dinámica, una dinámica nueva. mi Señor dice que ya no ve al objeto como un humano en ningún sentido, sino como una de sus botas, una propiedad que está aquí para ser usada y mi Señor actúa en consecuencia, tratando al objeto de forma que, cualquier desde fuera consideraría inadecuado, impropio e incluso abusivo. pero no se puede abusar de unas botas. no se puede censurar a alguien por usar lo que es suyo por derecho. el objeto se siente abrumado pro tanto poder, por tanta autoridad pero para eso existe este objeto, única y exclusivamente para eso.

hoy el objeto tuvo que ir a fuerteventura a trabajar. fue un viaje largo y una jornada agotadora pero la presencia de mi Señor estuvo ahí todo el tiempo, como una sombra que no lo dejaba y que le daba mucha paz. así pudo afrontar los dos vuelos y la formación. saberse una propiedad de esta manera hace que el objeto acepte todo, sienta calma y tranquilidad y no le influyan las cosas de los humanos que le rodean. saber que unas simples palabras del Amo lo elevan al cielo o lo hunden en el infierno es suficiente para que el objeto esté rendido completamente, sometido, esclavizado hasta lo más profundo de su ser. hoy, al finalizar el día, el objeto estaba como había dicho mi Señor por la mañana: agotado físicamente, pero en calma y feliz.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.