el objeto ha tenido muchas cosas que hacer, por lo que ha sido un día muy humano. tuvo que levantarse temprano para ir aun pueblo al norte de la isla a dar unas charlas y había peligro de mucho tráfico y que no llegara a tiempo así que fue previsor. en eso estuvo toda la mañana y por la tarde tenía prevista una tutoría con el esclavo de mi Señor pero por cuestiones laborales suyas no pudo ser. así que se dedicó a trabajar. durante todo el día, y a pesar de ser eso, un día muy humano, el objeto estuvo en paz y muy tranquilo, extremadamente tranquilo de hecho, sorprendentemente tranquilo. algo ha cambiado, algo profundo que afecta al objeto, a como ve las cosas, a como se relaciona con mi Señor incluso. ya no hay nada más que Él, que Su Palabra. el viernes el objeto lo pasó mal, de hecho puede decir que sufrió pero no importa, nada importa. si mi Señor quería que el objeto sufriera, sufrirá. si El desea que viva tranquilo esto estará tranquilo. solo importa lo que mi Señor quiera. antes también era así pero como que el objeto concebía que podía ser de otra forma, de otra manera. ahora no, ya no. solo hay una forma, la que mi Señor diga. no hay forma de resistirse ni hay plan B. esto es lo único, el único camino del objeto: una sumisión absoluta, total y completa, sin marcha atrás. de producirse, por muchas razones, entonces toda la existencia del objeto se hundirá. sería un fracaso y no hay repuesto. mi Señor lo dijo de una forma muy cruda hoy: "Ahora sí creo que si no estuviera ya te morirías". prefiere el objeto no poner a prueba esta afirmación.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.