
no hay nada más gratificante, y aterrador que la anticipación, o al menos la presentación de lo que está por venir. antigüamente era de por si una forma de tortura, para conseguir la confesión del reo. se le presentaban las herramientas y su mente hacía el resto. aquí es igual. las cadenas y los grilletes no tienen otra función que preparar la mente del esclavo para lo que se aproxima. y usados directamente marcan el destino del inferior. ya no hay escapatoria.