el objeto tuvo que trabajar por la mañana a pesar de que tenía el viaje por la tarde para ir a servir a mi Señor. hubo más movimiento del que le hubiera gustado al objeto pero a la hora indicada se fue al aeropuerto donde estuvo leyendo y escribiendo un buen rato, antes de embarcar. esto no sabe si fue porque estaba desde pronto en el aeropuerto o porque el avión salió con retraso que el vuelo se le hizo más largo que en otras ocasiones.
cuando llegó a madrid había diez grados de diferencia con canarias y estaba lloviendo, todo un cambio. curiosamente al objeto le encanta este tiempo auténticamente invernal, supone que porque no puede disfrutar de él a menudo. el viaje a casa de mi Señor si se hizo rápido. cuando llegó a casa de mi Señor, Éste lo recibió con las botas que llevaba hace 16 años y que capturaron al objeto. fueron el anzuelo con el que lo "pescó" y el objeto se sintió honrado. después de instalarse y ponerle los grilletes que llevará en todo momento a partir de ahora, salvo cuando esté en la calle, mi Señor ordenó que se tumbase con Él.
no pasó mucho tiempo antes de que mi Señor amordazara al objeto con los pañuelos que suele usar y se desnudara. ordenó al objeto que lo acariciara y le diera placer, y así hizo el objeto que seguía vestido no tardó mucho mi Amo, de lo excitado que estaba, en correrse con mucho placer. luego el objeto siguió acariciando, con devoción casi diría, y la satisfacción del objeto fue sentir el placer de mi Señor. debe confesar con vergüenza que la jaula estaba a punto de estallar y fue muy doloroso para el objeto, lo que le dio placer añadido porque el dolor del objeto es el placer del Amo y el placer del Amo es el placer del objeto así que en cierto sentido el dolor del objeto también es su placer.
el resto de la tarde-noche, apenas un par de horas, el objeto estuvo en su celda leyendo. por la noche, con ayuda y por orden del Amo, se acostó como en otras ocasiones en una colchoneta y tapado con unas mantas porque el objeto no está acostumbrado a este frío. se acostó alrededor de las once y media de la noche y objeto no había pronunciado palabra desde las dos o dos y media de la tarde.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.