la duda forma parte de nuestra vida como Amos y esclavos, siendo una constante. nos enfrentamos a muchas cosas, a muchas cuestiones, especialmente siendo inferiores porque aceptar ser lo que eres significa ceder todo el poder y entonces quedas a merced de un Amo que puede hacer contigo muchas cosas. resuena aquí la experiencia del último tutorando que ha regresado a las tutorías y que fue abandonado por su Amo después de haberle quitado prácticamente todo, o mucho al menos, tanto en el sentido físico-económico como psicológico-espiritual la duda siempre estará ahí y no es sencillamente la duda de si lo estás haciendo bien o mal, que siempre han de plantearse, sino la duda de si estoy en el camino correcto y estoy realizando aquello que me plenificará como sujeto, pero sobre todo como objeto  y como inferior. solo podemos confiar y, llegado a un punto, solo podemos entregarnos a nuestro Amo y dejar que Él nos guíe. 

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.