un día relativamente tranquilo, dedicado a trabajar y al estudio. por la mañana fue en casa. esto no agradece lo suficiente el hecho del teletrabajo. es algo que, para el objeto, no parece trabajo realmente. el hecho de no tener que salir, de no tener que relacionarse con humanos en la oficina, aparentar el estado de ánimo, tener que dar conversación, etc, es realmente una bendición. el teletrabajo le permite estar en silencio, concentrado, sin interacciones humanas y eso es maravilloso para un objeto. por la tarde esto fue a la biblioteca de la universidad para seguir trabajando en silencio, esta vez rodeado de libros. hacía frío, hace frío, lo cual es una excepcionalidad aquí, y por eso se agradece mucho. concretamente al objeto le activa mucho, le da más ganas de trabajar y de concentrarse, de estar en silencio, de ser un objeto.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.