cuando decimos que un esclavo no tiene de qué quejarse nos referimos a una experiencia como esta. a la intemperie, lloviéndole, en un bondage con una postura molesta, amordazado. cualquiera se consideraría una persona desgraciada, desafortunada, incluso maltratada. pero un inferior no, un esclavo no. por que un esclavo sabría que hay una razón para esto, aunque no la conozca, ni lo comprenda. su confianza y entrega en su Amo se muestran creyendo firmemente que todo lo que Él hace lo hace por su bien, y que además es necesario. para el resto de la gente puede ser un misterio, incluso para él mismo, pero su sumisión le dice la hay y que su Amo la conoce, pero sobre todo que él no tiene derecho ni a dudar, ni a flaquear. seguirá adelante, porque es lo que su Amo desea que haga.
