el objeto no puede dejar de pensar en todos los problemas, los contratiempos, incluso el dolor que se ha producido porque un señor, por llamarlo de alguna forma, tiene un ego monumental y no es capaz de controlarse mínimamente en cuanto a sus emociones y comportamiento. ayer bastaron cuarenta minutos para arreglar todo, sin él delante por supuesto. la semana pasada sus jefes, y el jefe del objeto lo pusieron en su sitio. tuvo que ser una reunión histórica porque a esos niveles ya no se andan con chiquitas.
hoy el objeto volvió al trabajo y todos estuvimos animados y contentos. el objeto informó al resto del equipo y creo que disfrutaron igual que el objeto. realmente esta no es la palabra correcta. no hubo alegría realmente, sencillamente cierto hartazgo de todo lo que ha pasado. en cualquier caso el proyecto se puso en marcha y con muy buenos resultados por ahora.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.