la súplica es uno de los elementos básicos del bdsm, la súplica del inferior al Superior por supuesto. es el esclavo el que suplica ser aceptado y entrando. es el inferior quien suplica obedecer y es el sumiso quien suplica poder servir a quien lo manda. y cuando esta súplica, que suele ser verbal, es imposible porque estás amordazado, se puede hacer mediante otros medios, como con las manos en actitud de súplica o con las palmas hacia arriba. puede hacerse con el resto del cuerpo, inclinando la cabeza o puede hacerse con la mirada. un Amo natural sabe que los ojos son efectivamente una venta hacia el alma de su sumiso, hacia su interior. poder leer la mirada del esclavo hace al Dominante extremadamente hábil y puede aprovechar sus fortalezas y debilidades para dominarlo mejor.