después de la boda de ayer, hoy comida familiar por el cumpleaños de la madre del objeto. parecería desde un punto de vista humano todo un acontecimiento importante y al que uno querría acudir, craso error. el objeto no tenía ninguna gana y además tuvo que hacer un esfuerzo enorme para obedecer la orden de mi Señor de ir. sencillamente el objeto siente cada vez menos vinculación con esas personas y no soporta determinados comportamientos "excesivamente humanos". pero tuvo que ir. no fue tan malo como esperaba el objeto pero si fue agotador de todas formas, especialmente porque ya venía de lo de ayer. por supuesto fue con la jaula que lo protege de más de un problema. la nueva jaula, no tan nueva ya tiene muchas ventajas: es muy cómoda de llevar, extremadamente cómoda pero mantiene más restos de orina que las anteriores, por lo que la higiene tiene que ser más cuidadosa porque si no se limpia bien comienza a oler. eso significa más tiempo secando. gajes de la castidad. 

hace años jamás hubiera imaginado el objeto escribiendo en el blog sobre este tema y mucho menos haber sido castrado de esta forma. no deja de tener su ironía estar rodeado de la familia y pensar que eres un hombre de verdad, con cierto reconocimiento profesional y sin embargo tener una jaula de castidad en los genitales. al final regresó a casa y se sentía completamente vacío de tanta sociabilidad y aún le queda una reunión importante mañana en el trabajo. 

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega