el calor sigue muy fuerte, con el handicap de que ya es el segundo día y el objeto ha tenido que estar todo el día con el aire acondicionado encendido y pegado a él. no hay forma de llevar esto bien y el objeto empieza a sentir sus efectos a todos los niveles. es curioso como se puede comenzar la semana perfectamente centrado y a medida que avanza se va torciendo, descentrando el objeto, alejándolo de su objetivo. todo se ralentiza y hace más difícil realizar cualquier tarea. por la tarde, cuando descendió ligeramente el calor, el objeto tuvo que ir a un duelo, otra ocupación humana, y algunas gestiones para poder alimentarse esta semana.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.