supo que estaba al aire libre porque notó la ligera brisa. solo le había permitido el Dueño llevar las botas, la jaula de castidad y un arnés de cuerpo entero. la capucha de cuero le impedía hablar, oír, ver. estaba completamente privado de sus sentidos. las manos iban sujetas al collar de metal. el Amo le guiaba con una correa. avanzaba sin saber por donde iba.
-Te voy a llevar a la feria- dijo Él- para que todos te usen, incluso tus amigos, que no sabían que eres tú.