el objeto odia profundamente cuando tiene razón, aunque realmente había que decir que odia cuando sus intuiciones se confirman porque un objeto nunca tiene razón. el esclavo mexicano no ha dado señales de vida. no solo no ha entregado el castigo sino que ningún mensaje de disculpa, de reporte o de justificación. siempre se puede hablar, siempre se puede pedir perdón especialmente los inferiores. la ausencia de esto indica, a criterio del objeto, un exceso de ego. lo peor fue que es la segunda vez que ocurre. esto no entiende ¿por qué viene suplicando que vuelva a aceptarle como tutorando y en  menos de una semana vuelve a hacer justo lo mismo? aquí hay algo que se le escapa al objeto, algún mecanismo interno que no llega a ver o tal vez solo sea alguien que intenta dominar desde abajo. desde luego lo puso bajo las botas de mi Señor y dio por zanjado el asunto. el objeto seguirá entrenando a su compañero esclavo que sí va avanzando bastante y muy positivamente. hoy el objeto fue por la mañana a la oficina peor no aprovechó tanto como creía y por la tarde tuvo una tutoría con el puto, el esclavo que pertenece a la casa de mi Señor.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega