hoy mi Señor llamó a capítulo a su objeto y esto, después de confesar sus faltas fue perdonado porque mi Señor dijo que estaba pasando por un mal momento y que las faltas que podría haber cometido el objeto fueron fruto de su falta de control. el objeto por supuesto, quedó sorprendido pero es por acciones como esta por las que el objeto sabe que está sirviendo al mejor Amo y Señor posible. cualquier otro volcaría en el objeto su frustración y malestar. mi Señor no es de esos y ahí esa  grandeza, y nos encontramos de nuevo ante una paradoja porque esto, que parece una humillación al reconocer que no es perfecto es, precisamente, lo que le hace perfecto como Amo. un Amo no tiene que usar al esclavo como válvula de escape sino para crecer ambos, cada uno acorde a su naturaleza. 

después de la confesión inicial y el perdón de mi Señor, vino la enseñanza del Amo. siempre aprovecha esos momentos para explicar al objeto, enseñarle y adoctrinarle sobre algún aspecto del bdsm. antes todo esto se hacía de manera más informal y menos organizada pero desde que mi Señor lo ha institucionalizado el avance es mucho más significativo.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.