la fiesta estaba en su máximo apogeo. los Amos y los esclavos encuerado estaban buscando algún rincón donde poder jugar. sin embargo el Amo estaba con dos compañeros sentados en un sofá mientras el esclavo estaba de rodillas a sus pies.
-No puede ser- dijo uno- nunca he llegado hasta ese punto.
- Te digo que es posible- dijo el Amo
-No me lo puedo imaginar- contestó el tercero.
-Lo demostraré
y entonces el Amo le quitó al esclavo el bozal que tenía y con voz firme dij:
-Orina
inmediatamente el líquido fue extendiéndose por sus pantalones mostrando una mancha cada vez más grande. a continuación puso una galleta delante del esclavo, la pisó con su bota hasta hacerla polvo y ordenó:
-Come
mientas aún salía orina del esclavo, ese se inclinó y empezó a lamer con la lengua los restos de la galleta del suelo. cuando hubo terminado el Amo levantó la barbilla del esclavo. el olor de la orina era apreciable y alrededor de su boca quedaban restos de la galleta.
-Ahora habla.
el esclavo movió la boca apero no pudo emitir ningún sonido. lo siguió intentando pero nada salió de su boca.
el Amo le dio un bofetón tan fuerte que lo tiró al suelo. a duras penas puso ponerse de nuevo de rodillas. tenía toda una parte de la cara colorada. el Amo volvió a hablar con tono enfadado.
-Te he dicho que hables.
el esclavo lo volvió a intentar pero de nuevo solo el silencio o los otros Amos estaban admirados.
-Os lo he dicho, ha olvidado como se habla.