cuando cerró la cremallera y puso el candado quedó completamente inmovilizado en el saco de cuero. dentro otro de latex y la capucha que solo tenía abertura para los ojos, escondiendo una fuerte mordaza de tela.
-vas a estar así hasta el lunes- dijo el Amo con cara perversa.
sus ojos se abrieron enormemente y empezó a moverse
-si, ya sé que tienes que entregar un trabajo importante este lunes pero no lo harás. eso te meterá en problemas. perderás tu trabajo. no podrás pagar tu hipoteca y perderás el piso. y entonces vendrás a mi suplicando que te encierre para siempre.
sus ojos se abrieron más y más y gimió más intensamente.
-o estás así hasta el lunes y el martes renuncias a tu trabajo y me suplicas que te encierre para siempre. el resultado va a ser el mismo , solo es una cuestión de tiempo.
los gemidos cesaron. la mirada se hizo inalterable. empezaba a comprender que era un plan premeditado del que no podía escapar.
-tranquilo, tienes tres días para pensarlo.