la cuerda volvió a tensarse y él volvió a gemir a través pañuelo que lo amordazaba. sus manos colgaban de una vida del techo y su peso hacía que los minúsculos estuvieran extremadamente tensos. había comenzado a sudar. sus pies no tocaban el suelo así que estaban colgando. se los había atado así que sus botas no podían apoyarse en el suelo. entonces volvió y ató otra cuerda a los pies y los pasó por una argolla en el suelo. entonces tiró fuertemente y su cuerpo volvió tensarse un poco más, pero aún así sus botas seguían sin tocar el suelo. volvió a gemir pero eso no alteró a su captor que volvió a tirar.