objeto trabajó desde casa y se despistó un poco pero pudo terminar todo lo de mañana, además de sacar las tarjetas de embarque del viernes. hoy el objeto se sintió algo peor y el Amo estuvo ahí, como siempre. curiosamente por la tarde, el objeto se puso a escribir, no con el ordenador sino a mano, y eso tranquilizó al objeto. mi Señor ha ordenado que el objeto abra su alma en el diario y eso es lo que hace. puede que esto sea lo más duro de todo. ojalá pudiera decir que todo va bien y que todo es perfecto, pero no es así, al menos por ahora. todo es un proceso, todo es un entrenamiento, y ser un objeto no es fácil, incluso en esta última etapa.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.