el microcontrol de mi Señor mantiene al objeto centrado, sanando, recuperándose y evitando que caiga de nuevo. definitivamente esa es la solución. hay una relación directa entre la sumisión y el control, cuanto más sumisión, más necesidad de ser controlado porque vas cediendo partes y partes de ti que no puedes gestionar y que tu Amo va asumiendo. el hecho es que hoy el objeto se ha sentido mucho mejor y ha estado más centrado y equilibrado.

ayer la conversación que mantuvieron Amo y esclavo fue una auténtica llamada a capítulo y el Amo pudo comprobar de primera mano la situación de su objeto y a la vez enseñarle cómo evitar estar en el estado en que cae últimamente. hoy todavía tenía el objeto el regusto de esa conversación que no hizo sin aumentar su estado de sumisión.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.