cuando el objeto comenzó, hace muchos años, su andadura en este mundo, antes incluso de conocer al Amo, alguien que ya llevaba cierto recorrido le dijo que uno debería vestirse y mostrarse como aquello que buscaba. parece algo obvio pero mucha gente lo olvida, o no es consciente de ello. si buscar rollo vaquero no puedes vestirte de skin, y viceversa. si quieres lamer botas tendrás poco éxito llevando zapas. a veces so se sigue este principio por vergüenza, a veces por pudor y a veces por precaución, aunque esta última es la de menos. un inferior amante del bondage puede ir así a algún local o encuentro bdsm y es evidente que está pidiendo a gritos que lo aten, encadenen y encierren. puede que alguno considere la provocación excesiva, pero los beneficios superan sin duda a los peligros.