una cosa es lo que uno desea y otro muy distinta lo que ocurre o a lo que uno está sujeto. el estado anímico del objeto sigue por los suelos y ninguna de las herramientas que tiene para evitarlo parece servir. es como si nada tuviera sentido o como si no hubiera un objetivo para seguir. mi Señor se empeña en presentarle al objeto que eso no es así y que tiene muchas razones para estar agradecido. y el objeto sabe que es así, al menos intelectualmente pero es como si su cuerpo fuera por otro lado, por otra dirección, con otro sentido. el objeto siempre ha crecido que sufre de lo que algunos llaman tae, trastorno afectivo estacional, pero esto es algo más. se ha estado gestando y el objeto no ha prestado atención ni lo puso bajo las botas de mi Amo y ahora estás sufriendo las consecuencias.
el día se hizo largo, muy largo, sobre todo porque mi Señor tuvo que hacer frente a unas responsabilidades y no pudo estar tan pendiente de su objeto como habría querido.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.