el objeto conoció hoy a su nuevo jefe. por eso tuvo que ir a la oficina y estuvo esperando casi toda la mañana y al final pudo tener una entrevista con él, a petición de su jefe además. a pesar de tener un cargo importante en la administración, se presentó más como un gestor que como un político, lo cual es de agradecer, al menos para el objeto. la conversación fue distendida y parece que hubo comunicación, y entendimiento. eso se traduce en que pueda que el proyecto siga adelante y el objeto siga en él, tal y como mi señor ordenó antes del cese de la anterior jefa. para un inferior esta dualidad jerárquica de tener un Amo y un jefe resulta complicado a veces. no porque se contradigan en sus órdenes como porque el objeto siente a veces que solo debería obedecer a su Amo y no tener ninguna otra autoridad.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega