hay quienes preguntar por qué el dolor, por qué los castigos, por qué ser tratado así. la respuesta es clara: porque hay que romper al inferior, hacerle comprender que ha perdido el control, que ahora está sometido a su Amo. el dolor llega un punto en que te impide pensar, te impide decidir, tu mente y tu voluntad se nubla y no puedes actuar con claridad. eso unido a otros elementos como la mordaza y las correas produce un efecto físico, pero sobre todo psicológico en el que te rindes, te abandonas, o en términos de los Amos, te rompen. para un inferior es lo más liberador que experimentará en su existencia, lo más enriquecedor y placentero, hasta el punto de que volverá a buscar desesperadamente este estado mental, y hasta diría que espiritual. cómo sabemos si el esclavo ha llegado hasta allí, mirándole los ojos, que son una ventana a su interior.
