el bdsm tiene algo de locura según los criterios del mundo. ¿a quién le gustaría estar esposado? ¿quien desearía estar encerrado en una celda de manera más o menos permanente? ¿a quien le puede gustar obedecer aquellas cosas que le agradan? porque obedecer lo que te gusta no tiene mérito. la respuesta a todas esas preguntas es a un sumiso, a un inferior, a un esclavo. para la mayoría de los bienpensantes eso es un sinsentido, una locura. y sin embargo es una realidad. no hay que plantearse si puede o no puede ser. es. los inferiores existimos, nos sometemos, no entregamos, obedecemos. servimos a nuestros Amos, que son Amos realmente, y vivimos bajo Su Autoridad a distintos niveles y de distintos modos. no estamos pidiendo permiso para existir, ni perdón por hacerlo. somos lo que somos y no es una locura que lo seamos.
