esto debería estar remitiendo, la gripe tonta esta que tiene el objeto. sin embargo no es así, más bien al contrario. el objeto sigue tosiendo, lo que le impide dormir y descansar adecuadamente, lo que hace que esté cansado casi permanentemente y no pueda estar al cien por cien de su capacidad. es algo profundamente agotador y molesto, especialmente porque el objeto no puede cumplir con mi Señor como mi Señor se merece. la sumisión está, la obediencia es incuestionable, la entrega definitiva, pero mi Señor está preocupado por su objeto y eso le resulta al objeto imperdonable. esto sabe que aún tiene un cuerpo de carne, y por tanto limitado, pero su deseo y necesidad de servir a mi Señor es mayor que el hecho de que esté enfermo. frente a eso solo queda la aceptación y la espera de la misericordia de mi Señor, que se ha portado impecablemente, siempre pendiente de su objeto y preocupado por su salud. pero esa no es función, mi Señor debería ser el atendido y que el objeto se preocupara de su placer y bienestar, ese es el sentido de todo.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega