se suponía que iba a ser un día de mucho trabajo, aprovechado y enriquecedor, pero al final se ha convertido en un día horrible porque la gripe que comenzó ayer está en su apogeo y no ha permitido dormir y descansar al objeto, que se ha desvelado a las cuatro de la mañana, sudando y tiritando de frío. la enfermedad es una debilidad, sin duda, incluso para un esclavo. la enfermedad le impide al esclavo cumplir su misión, realizar la función por la que existe: servir y obedecer a su Amo ciegamente. la voluntad no entra en juego porque aunque quieras, aunque lo necesites, tú cuerpo no responde. afortunadamente la situación no ha sido fruto de un mal uso de la propiedad de mi Señor, por un uso irresponsable. es sencillamente la gripe estacional, pero eso no ayuda mucho al objeto, que sigue tiritando y con la sensación de que no está cumpliendo su función como objeto de mi Señor.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.