cuando se refieren a que el cuero puede llegar a ser intoxicante, se refieren a esos contexto donde hay tanto cuero que el olor es penetrante y el brillo deslumbrante. el cuero tiene un olor particular, que puede llegar a ser embriagador, sobre todo para los fetichistas. no es solo verlos y tocarlo, sino también olerlo y dejar que el material te inunde. los fetichistas del cuero nunca tienen suficiente y se les puede localizar precisamente por ese olor, incluso antes de ver el cuero. no hace falta abrir un armario para darse cuenta de que allí vive un fetichista. el olor lo delata, especialmente cuando el cuero es auténtico y está bien tratado. hay algo muy especial en llevarlo. los Amos se presentan más poderosos aún si cabe, más sublimes, por encima de los demás. ver a un Amo completamente vestido de cuero es como tener una aparición, una manifestación del poder encarnado en un ser humano. por eso nuestra reacción no puede ser sino someternos y aceptar lo que nos ordenan.
