si hay un señal evidente de posesión, un signo que comparte toda la comunidad bdsm es la del collar y la cadena. ser llevado por ella es no poder controlar tu existencia, a donde vas o como llegas a un sitio. ni siquiera controlas cual es tu destino. otro te lleva, otro te guía, otro te dirige. a los normales eso les puede parece insoportable, incomprensible, inaceptable. para un inferior es una bendición auténtica. la sumisión implica que reconoces el valor y la capacidad superior de otro para saber lo que te conviene, lo que necesitas y lo que es mejor para ti. un collar y una correa no es una prisión sino la liberación del hecho de elegir que te cuesta la misma vida, mientras que obedecer te da la vida misma. algunos nacen para mandar, otros para obedecer. esa es la realidad que fundamenta nuestra existencia.
