un día profundamente agotador por culpa del trabajo. el objeto se levantó a las cinco de la mañana para ir al aeropuerto y coger un avión a tenerife, donde cogió un coche y tuvo que conducir una hora para llegar a una formación a tiempo. la dio y permaneció en el mismo centro hasta la tarde ya que tenía la misma formación, esta vez a gente que tenía otro turno. durante la espera intentó aprovechar el tiempo y lo consiguió a medias porque hacía un frío enorme y el objeto estaba helado. cuando terminó la formación de la tarde tuvo que volver a coger el coche para volver al aeropuerto a dejarlo. pero no cogió un vuelo de vuelta ya que mañana tiene otra formación en la misma isla y no tiene sentido marcharse, así que, por cuarta vez este mes, se quedó en un hotel. cuando llegó estaba tan cansado que apenas comió algo y se acostó. hace mucho frío por aquí, para lo que estamos acostumbrados y aunque el trabajo le gusta al objeto y los comentarios que recibe son muy positivos, también resulta agotador. por supuesto mi Señor estuvo informado en todo momento del cambio de actividad del objeto, siguiendo el nuevo protocolo establecido hace poco tiempo, pero es que además mi Señor de vez en cuando le manda el nombre de una calle o un lugar ya que tiene geolocalizado al objeto por el móvil y quiere que sepa que está controlando al objeto, a su propiedad.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.