la humillación es el mejor antídoto contra el ego. humillarte es luchar contra el orgullo, la prepotencia y la autosuficiencia. puede costarte mucho, muchísimo, pero eso no es sino el ego que no quiere perder, que no quiere desaparecer, que quiere seguir teniendo el control sobre tí. humillarte ante tu Amo es obedecerle, confiar ciegamente en Él, aceptar que sabe lo que hace mejor que tú mismo, así lo haga de una manera que no comprendes. tu objetivo no es comprender, sino obedecer.
